LA INMIGRACIÓN COMO PROBLEMA SOCIAL Y POLÍTICO
Absalón Méndez Cegarra
El gobierno nacional, como ha sido su costumbre desde hace 25 años, se ha encargado de enlutecer las festividades navideñas, de gran arraigo y tradición entre los venezolanos. El año 2024 no fue la excepción. Miles de familias venezolanas, residentes en el territorio nacional, hicieron vigilias en las cárceles de Venezuela a la espera de ver en libertad a padres, cónyuges, hijos, nietos y hermanos. En cada mesa familiar venezolana, en el país o fuera de él, quedó una o más sillas vacías.
No hemos debido llegar a esta situación. Durante 25 años el chavismo – madurismo, gobernó el país a sus anchas sin impedimento alguno. Se respetaron sus triunfos electorales y las reglas impuestas. Lo constitucional, legal y democrático es que el chavismo – madurismo respete la voluntad del pueblo libremente expresada el 28J y se imponga la soberanía popular, base fundamental del ordenamiento jurídico y de la organización política de la nación.
Si, Nicolás Maduro, se mantiene en el poder debe saber que lo hace violentando el orden constitucional, por lo que su gobierno será ilegal e ilegitimo, una vulgar usurpación y el establecimiento de una tiranía. Nadie reconocerá su gobierno. Pero, será el aliciente para que un mayor número de venezolanos se sume a la diáspora que alcanza los ocho millones de compatriotas que han cruzado, bien o mal, las fronteras patrias, huyendo de la tiranía, causando malestar en países vecinos y amigos.
El fenómeno inmigratorio es de vieja data en el mundo. La movilización de la población de un lugar a otro se debe a diversidad de factores. La inmigración puede ser voluntaria o forzada, beneficiosa o perjudicial, para los países receptores o expulsores de población. La inmigración constituye uno de los factores del crecimiento o decrecimiento de la población, es, por tanto, una cuestión demográfica; pero, en los tiempos actuales, está convertido en un problema social y político. La inmigración es, a su vez, un derecho humano y social que debe ser respetado por todos los Estados de la comunidad internacional bajo el marco de las leyes de cada país. Ningún país del mundo por poderoso que sea debe poner trabas a la inmigración o considerarla como delito. Las naciones y pueblos del planeta, hoy, representados por Estados, luego de la extinción de su población autóctona, se han formado por inmigrantes, invasores, descubridores o no. Algunos gobiernos que amenazan con expulsar a los inmigrantes de sus territorios deberían tomarse la molestia de revisar, primero, el origen y la composición de su población; luego,preguntarse por qué su población huye; y, finalmente, la ocupación de su territorio sobre el cual el Estado que representan ejerce soberanía, pues, en todos los casos, dicho territorio es ocupado, apropiado indebidamente, como puede demostrarse con la denominada prueba diabólica de la propiedad, la cual revelará que la tierra es de quien la ocupó primero.
Todas las personas tienen el derecho de vivir en el lugar que estimen más favorable y beneficioso a la especial naturaleza humana. Hoy, por mi. Mañana, por ti.
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